Tiebreak del tercer set. Federico Coria y Segundo Goity Zapico están 4-4 y juegan el mejor punto del partido. Luego de más de 20 golpes, la pelota da en la faja y, casi en cámara lenta, cae del lado de Coria, que queda tirado en el piso sin poder creerlo. En las tribunas reinaba la sensación de que era el principio del fin para “La Mojarra”. Pero el ex 49 del mundo se aferró con uñas y dientes y, como si estuviera en un Grand Slam, resistió cada misil que llegaba del otro lado. Minutos más tarde, en su tercer match point, un error de su rival le permitió desatar su festejo.
“Cuando me tiré al suelo me hablaba el “Fede malo”, el que tengo en la cabeza, diciéndome que ya estaba, preguntándome qué hacía ahí sufriendo y por qué no acepté un par de trabajos que me ofrecieron fuera del tenis, jaja. Trato de tener varias cosas en mi mente para sobreponerme a esos malos pensamientos. Gracias a Dios pude ir muchos años al psicólogo para tener herramientas para salir de eso, pero el que me habla mal viene todos los días”, detalla, mezclando humor con seriedad.
Justamente ese tipo de confesiones son una de las bases de su éxito como creador de contenido en YouTube. “Hay mucha gente que se siente identificada con lo que trato de transmitir; que tengo mis temores, mis miedos, muchas inseguridades. Yo sentía que había mucho contenido que nos quiere vender un mundo perfecto, pero la realidad no es así”, explica.
Muchos de los fans que lo esperaban se enamoraron de esa visión descontracturada y jocosa que se ve en los videos de sus aventuras por el circuito. En la noche del martes, cuando comenzó su partido pero se suspendió por la lluvia tras solo cinco games, Fede eligió quedarse un rato más, bajo el agua, peloteando con algunos niños. “Recibo mucho, mucho cariño. Eso me impresiona un poco. El martes las canchas estaban empapadas y llovía, pero yo veía que había venido un montón de gente y no la quería defraudar, pero bueno, en un momento ya no se podía jugar más. Me gusta ese afecto, quiero quedarme hasta el último día”, indicó.
Una carrera en la elite
Aunque Guido Iván Justo y Andrea Collarini son los primeros preclasificados en el Challenger de Tucumán, la figura indiscutida, por trayectoria, es Coria.
El rosarino permaneció por cinco años consecutivos dentro del top 100 mundial y llegó a ser el 49° del ranking en su mejor momento. Además, defendió los colores argentinos en la Copa Davis en dos ocasiones, y participó en los Juegos Olímpicos de Tokio 2021.
Aunque una de las cartas de presentación de “La Mojarra” (incluso tiene un video reaccionando a los resúmenes de ese partido en su canal de Youtube) es su triunfo frente a Carlos Alcaraz. “Cuando le gané, en la red le dije 'ojalá que nunca me vuelva a tocar con vos'. Ya se sabía perfectamente lo que iba a hacer en el tenis”, recuerda entre risas, declarándose abiertamente como seguidor del español. “Después él tuvo su revancha en el US Open, pero me di el gusto de jugar en la Arthur Ashe, que es la cancha más grande del mundo”.
Entre 2020 y 2021 también enfrentó a Jannik Sinner y a Novak Djokovic, pero antes de eso, luchó durante varios años en el circuito Challenger, sin poder dar el salto final al top 100 y a los torneos ATP.
Aquellos años de pelearla en el segundo escalón del tenis internacional eran muy distintos a lo que le toca hoy: “Hay una diferencia abismal. En ese momento necesitaba sí o sí ganar porque estaba muy ajustado económicamente. En mi caso, tuve la suerte de tener la ayuda de “Guille”, de mis viejos o hasta de mis suegros. Pero cuando uno va creciendo y tiene 26 años dice, ‘¿Qué hago? Ya está, ya soy grande, me pongo a laburar’. Hoy tengo la posibilidad de no sentir esa presión; gracias a Dios me fue bien en el tenis, y tengo otros proyectos si me toca despedirme de este hermoso deporte”.
El presente lo encuentra en una fase de reconstrucción. El año 2025 fue un auténtico calvario físico, marcado por una compleja cirugía en su codo derecho realizada en Suiza y un posterior desgarro en el pectoral. Coria está disputando en Tucumán apenas su quinto partido oficial en lo que va de 2026. “Necesito volver a confiar en mi cuerpo, volver a sentir que juego tres horas y que mañana me voy a levantar bien”, admite con cautela.
Para este exigente camino de regreso a los primeros planos, el rosarino cuenta con una valiosa herramienta reglamentaria: el ranking protegido. Con ocho cartuchos disponibles tras haber utilizado el primero sobre el polvo de ladrillo de Roland Garros, su hoja de ruta inmediata contempla presentarse la semana que viene en el Challenger de Asunción, para el que recibió una invitación. Posteriormente, cruzará el Atlántico para disputar la clasificación de Wimbledon e iniciar una gira por Europa. El tramo final del año lo traerá de vuelta a Sudamérica para encarar la temporada de Challengers sobre polvo de ladrillo, donde espera sumar valiosas unidades. La meta final es clara: recolectar los puntos necesarios para terminar el año cerca del lote del top 240 mundial, asegurando así su presencia en la qualy del Abierto de Australia de la próxima temporada.
Un turista más
Más allá del rigor de los entrenamientos y la tensión del cuadro principal, Fede Coria se tomó el tiempo necesario para absorber la cultura local. Fanático confeso del fútbol e hincha de River no quiso perderse la oportunidad de experimentar la pasión del fútbol tucumano. Por eso, visitó el museo y el estadio de San Martín en los días previos a su debut.
Además, aprovechando las suspensiones por lluvia que alteraron los cronogramas del fin de semana, cumplió con una visita obligada bajo un diluvio torrencial: “Fui a la Casa Histórica bajo el agua. Me mandé igual por las dudas perdiera después y me tuviera que ir rápido. No podía estar en Tucumán y no conocerla”. Con las empanadas ya incorporadas a su dieta de la semana (un plato lo esperaba al finalizar la charla), el próximo gran objetivo culinario está decretado: el famoso sánguche de milanesa, una recompensa que dejó expresamente guardada “para cuando termine el torneo”.
El exigente camino de la reconstrucción para el rosarino continuará sin pausa en las canchas del Tucumán Lawn Tennis. Este jueves, Coria buscará dar un nuevo paso en el certamen cuando se enfrente al experimentado Andrea Collarini por los octavos de final. El choque ante el segundo preclasificado del torneo está programado para el tercer turno de la cancha central, aproximadamente a las 15, en lo que promete ser el plato fuerte de la jornada.